Guía · 2026
Cómo calcular el Impuesto de Sucesiones en España (2026)
Por qué heredar lo mismo puede costar 0€ en una comunidad y miles de euros en otra, y cómo se calcula la parte estatal del impuesto paso a paso.
El Impuesto sobre Sucesiones grava lo que recibes al heredar bienes o derechos de una persona fallecida. Es un impuesto estatal cedido a las comunidades autónomas, lo que explica que una misma herencia pueda suponer una factura fiscal radicalmente distinta según dónde residiera el fallecido.
Paso 1 — La base imponible
Se parte del valor neto de lo que heredas (bienes y derechos, descontadas las deudas del fallecido y los gastos deducibles), al que se suma un 3% adicional en concepto de ajuar doméstico, y los importes de seguros de vida si los hubiera.
Paso 2 — Las reducciones por parentesco
Antes de aplicar la tarifa, se resta de la base imponible una cantidad que depende de tu grado de parentesco con el fallecido, organizado en cuatro grupos: el Grupo I (hijos menores de 21 años) tiene una reducción de 15.956,87€, ampliable según la edad, hasta un máximo de 47.858,59€. El Grupo II (hijos de 21 años o más, cónyuges, padres) tiene una reducción de 15.956,87€. El Grupo III (hermanos, tíos, sobrinos) tiene 7.993,46€. El Grupo IV (primos, personas sin parentesco) no tiene ninguna reducción estatal. Si el heredero tiene discapacidad reconocida, se suman 47.858,59€ adicionales (discapacidad de 33% a 65%) o 150.253,03€ (discapacidad igual o superior al 65%).
Paso 3 — La tarifa progresiva
Sobre la base liquidable resultante (base imponible menos reducciones), se aplica una tarifa estatal progresiva que va del 7,65% al 34%, según el importe heredado.
Paso 4 — El coeficiente multiplicador
La cuota obtenida se multiplica por un coeficiente que depende de tu patrimonio previo a la herencia y de tu grupo de parentesco: va desde 1,0 (Grupos I y II, patrimonio bajo) hasta 2,4 (Grupo IV, patrimonio elevado). Cuanto más lejano el parentesco y mayor tu patrimonio previo, mayor el coeficiente.
El paso decisivo: las bonificaciones autonómicas
Todo lo anterior es la parte estatal del cálculo. A partir de aquí, cada comunidad autónoma aplica sus propias bonificaciones sobre la cuota resultante, y aquí está la verdadera diferencia: comunidades como Madrid, Andalucía o Castilla y León bonifican hasta el 99% para hijos, cónyuges y padres, dejando el impuesto en una cantidad casi simbólica. Otras comunidades, como Asturias o Cataluña, tienen bonificaciones mucho más limitadas. Para una misma herencia de 300.000€ entre padre e hijo, el resultado final puede ir de 0€ a más de 25.000€, dependiendo exclusivamente de en qué comunidad residiera el fallecido.
Dónde se paga el impuesto
En la comunidad autónoma donde el fallecido tuviera su residencia habitual durante los 5 años anteriores al fallecimiento, no donde resida el heredero.
Plazo de presentación
6 meses desde la fecha de fallecimiento, mediante el modelo 650. Puede solicitarse una prórroga de 6 meses adicionales, siempre que se pida antes de que transcurran los primeros 5 meses.